Salieron el sábado a la noche con la idea de divertirse y, de paso, colaborar con una iniciativa solidaria, pero terminaron golpeados por un hombre de unos 30 años frente al boliche, en Yerba Buena.
Un grupo de cinco chicos de alrededor de 15 años se encontraban en la esquina de avenida Aconquija y Güemes, el domingo a las 0.30. Según Raúl Monasterio, padre de uno de ellos, los adolescentes estaban contando el dinero para pagar la entrada al baile, cuya recaudación estaría destinada a la operación de un joven de 15 años que fue baleado a principios de este año en una fiesta.
En ese momento, apareció un Chevrolet gris conducido por un hombre "grandote", de acuerdo a la descripción de Monasterio. "Esta persona los confundió con otro grupo de chicos que andaban gritando por la avenida y haciendo sonar las alarmas de los autos", explicó. Ese sería el motivo por el cual el individuo se detuvo frente a ellos, descendió del vehículo y terminó agrediéndolos físicamente, después de un violento cruce verbal.
Todos contra todos
"Primero les pegó una piña a tres chicos que estaban con mi hijo y cuando él quiso ayudar a uno de ellos a levantarse, el tipo le rompió la boca de una trompada", relató Monasterio. En ese sentido, agregó que el agresor mencionaba todo el tiempo que era "primo de un juez o un político conocido".
Otro de los hijos de Monasterio, que tiene 21 años, estaba en un bar de la zona en el momento del hecho y, al reconocer a su hermano, inmediatamente se acercó a ver qué pasaba y luego llamó a su padre por teléfono.
"Cuando yo llego, lo veo al tipo sacándose el saco, paro el auto y veo que hace volar a mi hijo de un golpe", aseguró el hombre. Enfurecido, se trenzó en una pelea con el individuo. "Toda la gente que estaba en el lugar se empezó a meter, estaban indignados", recordó.
Según Monasterio, el hombre se atrincheró dentro de un bar al verse rodeado por la multitud que lo insultaba e intentaba hacer justicia por mano propia.
"Después llegó el secretario de Seguridad de la provincia (Eduardo Di Lella) y policías de la comisaría de Yerba Buena, que lo rodearon y se lo llevaron, pero no lo dejaron detenido", expresó el padre de los dos jóvenes agredidos.
Fractura expuesta
El mayor de los hijos de Monasterio que participó del incidente tiene una fractura expuesta en uno de los brazos. "El tipo lo tiró contra un cantero, vino la ambulancia y lo llevaron al Centro de Salud; ahí nos dijeron que tenía una quebradura expuesta en el húmero y que necesitaba ser operado, pero como no había un cirujano, le pusieron un yeso y lo mandaron a la casa", manifestó Monasterio. Además, anunció que el joven sería intervenido durante la mañana de hoy, ya que deberán colocarle dos placas y dos tornillos en el hueso.
En libertad
En tanto, desde la comisaría de Yerba Buena señalaron que el supuesto agresor declaró que se enfrentó con los jóvenes porque éstos le habían rayado el auto momentos antes.
"La Fiscalía VIII°, que fue la que intervino, no tomó ninguna medida contra el acusado, que quedó libre", según indicaron ayer los uniformados ante la consulta efectuada por LA GACETA. Además, los policías dijeron que no contaban con los datos personales del individuo involucrado en el hecho.